El agua es la materia prima principal en la mayoría de los productos cosméticos, por lo que su calidad resulta determinante para garantizar la seguridad, estabilidad y eficacia de cada formulación. Un agua de alta pureza evita la presencia de impurezas, minerales y microorganismos que podrían alterar el producto final, reducir su vida útil o afectar al rendimiento de los ingredientes activos.
En Laboratorios Duaner disponemos de un sistema integral de purificación compuesto por seis etapas: descalcificación, decloración, ósmosis inversa, intercambio iónico mediante resinas, filtración absoluta y desinfección mediante lámpara UV. Este proceso elimina sales minerales, cloro, partículas, microorganismos y otros contaminantes, obteniendo un agua de muy alta pureza con una conductividad inferior a 1 µS/cm, un valor que refleja la práctica ausencia de sales e iones disueltos.
Mantener una conductividad tan baja es fundamental en la fabricación cosmética, ya que garantiza una mayor estabilidad de las formulaciones, evita interacciones no deseadas entre los ingredientes, preserva la eficacia de los principios activos y minimiza el riesgo de contaminación. Además, protege los equipos de producción frente a incrustaciones y corrosión, favoreciendo un proceso de fabricación más seguro, eficiente y reproducible.
Gracias a este sistema de purificación, en Laboratorios Duaner disponemos de un suministro continuo de agua de máxima calidad, imprescindible para fabricar productos cosméticos seguros, estables y eficaces, cumpliendo con las Buenas Prácticas de Fabricación (GMP) y los más exigentes estándares de calidad.